Razones para contratar un seguro de autocaravana a todo riesgo

Cada vez son más los que deciden subirse a la autocaravana. Una vez que ya es tuya lo primero que debes hacer es contratar un buen seguro de autocaravana. Ahora bien, ¿por qué tipo de seguro decantarte? Existen varias opciones que van desde los más básicos hasta el todo riesgo. Hoy nos centraremos en este último y cuándo existen razones de sobra para rascarte un poco el bolsillo.

Comprar una autocaravana es sinónimo de viajar por el mundo, de tener una segunda vivienda sobre ruedas, de libertad y desconexión. Y supone una importante inversión que requiere que protejas tu patrimonio. ¿Por qué elegir un seguro a todo riesgo y no uno a terceros?

En rasgos generales, la póliza de seguros a terceros es el tipo de seguro más básico que existe para estos vehículos. Lo que suelen ofrecerte generalmente es la garantía de Responsabilidad Civil Obligatoria para daños a terceros, la Responsabilidad Civil Voluntaria, lunas, defensa jurídica y asistencia en viaje. Si en lugar de esto, optas pro un seguro de terceros ampliado, verás como se añaden las garantías de robo, incendio, impacto contra animales o daños por fenómenos meteorológicos.

En cambio, con una póliza de a todo riesgo  estamos contratando un seguro al que se le suman los daños propios que se pueden sufrir con una autocarvana en un accidente, incluso en aquellas situaciones en las que seamos responsables del mismo. Lo que garantizas con esto es que en caso de algún percance, la compañía aseguradora correrá con los gastos para reparar la autocaravana.

De bes tener en cuenta que puedes elegir un seguro a todo riesgo con o sin franquicia.

Con franquicia queda cubierto:

  • Responsabilidad Civil Obligatoria
  • Responsabilidad Civil Voluntaria
  • Defensa y reclamación de daños
  • Asistencia de viaje
  • Seguro de rotura de lunas
  • Defensa en sanciones administrativas generales
  • Robo
  • Incendio
  • Fenómenos Meteorológicos
  • Impactos contra animales
  • Daños de impacto, vuelco y colisión

Al tratarse de un todo riesgo con franquicia, se tendrá en cuenta la responsabilidad del siniestro. El asegurado tendrá que pagar el importe de la franquicia cuando se demuestre que ha sido el responsable del accidente por negligencia o despiste. Y el resto correrá a cargo de la aseguradora.

Si, en cambio, optas por un todo riesgo sin franquicia, absolutamente todo queda cubierto sin importar quien es el responsable del siniestro. Todo se reparará sin coste para el asegurado.

¿Qué sucede si no elijo un seguro a todo riesgo? El hecho de no tener este tipo de póliza significa que en el momento de sufrir cualquier percance tendrás que hacerte responsable económico de varios hechos, como por ejemplo la reparación de la autocaravana.  Mientras que si lo tienes, no tendrás que realizar ningún desembolso en ese momento. Y ya sabes lo que dicen, vale más prevenir que curar.

Viaja tranquilo y contrata el mejor seguro para autocaravanas. ¡Tú sólo debes preocuparte de la carretera!

 

 

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