El auge de las autocaravanas choca con la normativa

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Aparcar. Acampar. Pernoctar. En torno a estos tres conceptos se suceden la confusión y la arbitrariedad que afecta a un sector de importancia turística creciente: las autocaravanas.

Alrededor de 40.000 vehículos componen el actual parque móvil de vehículos vivienda en España, una tendencia de transporte y ocio que comenzó a crecer a comienzos de los años 90 y aún no ha dejado de hacerlo. Y a esta cifra se suman las más de 200.000 autocaravanas que visitan el país a lo largo del año, bien como destino principal, bien como punto de paso.

Agosto y casi en cualquier rincón de la costa podemos ver varias autocaravanas aparcadas. Con vistas a la playa, rodeadas de un entorno idílico, en plena naturaleza, en busca de sol, mar y aire fresco. Autocaravanistas que son también turistas y que suponen un ingreso añadido en los establecimientos de la zona. La mayoría de ellos se quedan una o dos noches, y es que en muchas de las áreas la normativa no permite más de 48 horas. Y ahí radica una de las problemáticas fundamentales.

«El régimen de parada y estacionamiento en vías urbanas se regulará por ordenanza municipal, y podrán adoptarse las medidas necesarias para evitar el entorpecimiento del tráfico, entre ellas, limitaciones horarias de duración del estacionamiento». Así se contempla en la instrucción impulsada por la Dirección General de Tráfico ante el constante crecimiento del llamado ‘caravaning’ y la falta de una regulación específica. Esta moción fue aprobada por el Pleno del Senado, y son numerosos los conductores que las llevan visibles en sus vehículos para evitar las medidas punitivas.

La orden señala que en ningún caso podrán las ordenanzas municipales oponerse, alterar, desvirtuar o inducir confusión a estos preceptos. Sin embargo, ocurre. Muchos autocaravanistas se enfrentan año tras año a multas. Los toques de atención llegan por parte de la Guardia Civil o los funcionarios de Costas. No se puede pernoctar, insisten. Nada de explicaciones. Este es uno de los puntos de disputa a los que se enfrentan los propietarios de estos vehículos, pero no el único.

Los campings cuentan con espacio para las autocaravanas. Espacios que se cobran, como el resto de servicios, con la diferencia de que estas viviendas rodantes no necesitan la mayoría de los recursos facilitados. Sin olvidar además que quienes optan por este tipo de ocio no están interesados en recurrir a este tipo de instalaciones. Viajan en autocaravana para poder estar juntos y en contacto directo con la naturaleza, y eso es algo que consiguen estacionando su vehículo sin necesidad de un camping.

Cantabria o Andalucía son polémica estos días por enfrentamientos entre asociaciones de campings y autocaravanistas. Un turismo en auge, que no consigue poner fin a las controversias que surgen a su alrededor. ¿Y vosotros de qué lado estáis?

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